
Inspirados en el texto del Deuteronomio:
... creyendo que la primer cualidad para un buen lector de la Biblia es escuchar la voz de Dios en todos los acontecimientos a través de los cuales nos habla...
Ahora compartimos estos consejos y a la vez los animamos a integrar este grupo de nuestra pastoral litúrgica... se reune todos los sábados en la tarde a compartir estudio de la Biblia y de la vida...
SIETE CONSEJOS PARA UNA BUENA LECTURA DE LA SAGRADA BIBLIA
Preparar antes la lectura: Para darse cuenta del sentido, ver de qué género literario es y qué entonación debe usar en la voz. Cuáles son las frases claves que se deben resaltar con una mejor entonación y qué nombres o palabras son de difícil pronunciación.
Respetar los signos de puntuación: Es lo mínimo que nos pide una buena lectura, haciendo la respectiva pausa que exige cada signo (coma, punto, punto y coma, punto seguido y punto aparte, admiración, interrogación, etc.). Pausa corta o larga, dependiendo el contenido o importancia del párrafo anterior.
Vocalizar bien: Es la otra regla de oro en la lectura. Es decir, pronunciar bien todas las letras y palabras, sin "comerse" ninguna sílaba. Abrir la boca y mover los labios, sin atropellar las palabras ni bajar el tono de la voz al terminar cada frase.
Evitar la prisa: Tanto al subir al ambón o lugar de la lectura y al bajar de él, como en la lectura misma; sin dejarse llevar del nerviosismo o afán de terminar cuanto antes la tarea.
Guardar una posición digna con el cuerpo y los ademanes: El cuerpo erguido sin afectación y rigidez, parado en los dos pies; la cabeza alta y las manos sobre el ambón a cada lado o sosteniendo el libro si es el caso. Pero jamás en los bolsillos.
Saber usar bien el micrófono: A la altura y distancia adecuadas, ni muy cerca ni muy lejos. Y atención, si se tiene que mover por alguna razón, apagarlo primero.
Mirar a la gente: No estar todo el tiempo con la vista fija en el libro. Mirar a los fieles antes de empezar la lectura, al menos al terminar cada párrafo y al concluir la lectura, mientras se dice "Palabra de Dios".
Tomado del libro: Formación de Lectores. Fray Arturo Cardona, Parroquia San Francisco. El Carmen, Armenia. 2000.